septiembre 28, 2010

Y todos bajamos los ojos.

Él - Negra que dice mami que si usted quiere ir a ayudarle a servir en un catering el jueves-
Ella - Digale que no.
Él - Usted no quiere ganarse la plata dignamente.
Ella se quedó en silencio.
Él - Negrita mañana cuando salga del hospital me tiene la ropita lista. Ya me quiero ir para la casa de mi mamá.
Ella - No me diga eso.- Y una lágrima recorrió su mejilla mal maquillada.
Él - Es lo mejor para nosotros, así cada uno puede vivir tránquilo.
Y ella enmudeció, sus lágrimas eran la plena demostración del dolor que la embargaba.

Esta escena ocurrió hoy en el autobús de camino a mi trabajo, los que veniamos escuchando la conversación bajamos los ojos y tratamos de acompañar a aquella mujer con nuestro silencio.

No conocíamos a ciencia cierta la historia, no sabíamos que clase de esposa era ella ni que clase de esposo era él. Pero si teníamos muy claro que ella sentía un dolor profundo que promulgó con su silencio y sus lágrimas.

4 comentarios:

Damian dijo...

que situación xa mas incomoda, aishh

pero da curiosidad saber mas

alex dijo...

Son esas conversaciones en las que uno no puede dejar de pensar que pasará por la cabeza de ambos...

Un beso cielo

Lemon Guy dijo...

Pucha! a veces uno coge fragmentos de la charla y no sabe donde esta parado... solo se q cuando alguien llora en publico es x q la situación excede todos los limites.

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

Damina, muy incomodo especialmente para ella.

alex; cierto uno no sabe que piensan pero si ve las consecuencias.

Lemon Guy, debe sentir uno que se roimpe por dentro para llorar en público.