abril 26, 2011

Triste muy triste...

La vida en una empresa, la continua labor, el accionar entre los empleados y los jefes, debe ser armoniosa y enmarcada en un mínimo básico de respeto.

Cuando ese respeto se pierde y se cruza la línea de la confianza las cosas empiezan a fallar. Y así ya nada puede salvar las relaciones. Ojo que hablo de relaciones laborales y no de relaciones personales.

¿Qué hace pensar a  un jefe que puede faltarle el respeto a un subalterno por un asunto subjetivo?

¿Hasta dónde la confianza y la relativa familiariadad permiten que se le alce la voz a  una persona?

Es muy triste saber que la persona en la cual confiamos ha perdido el rumbo, ha dejado todo de lado sólo por meras suposiciones. Como dijo alguien por ahí " elchofer del bus piensa que trae vacas, pero no sabe que trae serpeintes, alacranes..."

¿Es igual la vida en la empresa, de dónde salen los serruchapisos?

¿Hasta cuando se debe soportar por el respeto y por las relaciones del pasado?

¿Será que nos vamos?

2 comentarios:

KagosaVampire dijo...

Yo siempre he creído que el ambiente laboral es como volver al colegio... olvídate de madurez o profesionalismo porque lamentablemente es muy probable que esto -al menos en mayoría- no exista.
Lo mejor que puede hacer uno es dar lo mejor de sí, hacer las cosas lo mejor posible y tratar de meterse en los menos problemas posibles...

Un (Tipo) Cualquiera dijo...

KagosaVampire, hola. Tanto tiempo.

Pues si al final muchas cosas no dependen de uno y la vida (laboral) termina llevándoselo entre las patas.

Gracias por los consejos.