marzo 15, 2010

¿Sueños o pesadillas?

Dormido junto a él soñé con él.

Si era claro el lugar algo como un barrio elegante con aceras con zona verde y todo muy bonito, árboles y mucha luz. Él se iba con otro hombre y tenían relaciones, yo me quedaba congelado, conociendo lo que pasaba, pero no me animaba a preguntar.

En mi sueño le dije que sabía lo que pasaba, que sabía que había pasado una noche "romantica" con aquel hombre más viejo, más feo pero con más dinero que yo. Varias veces le reclamé por querer esconder lo obvio y él nunca contestó.

El problema no fue soñar aquello, si no más bien que ya no me mortificara haberlo soñado.

4 comentarios:

Greencha dijo...

Complicado...
cuando sueño cosas asi..no puedo dejar de pensar en eso..me angustia..claro, son mambos de uno..a veces el protagonista del sueño no tiene nada pero nada que ver..ni una minima intecion de hacer realidad nuestro sueño-pesadilla...
uan ves lei por ahi que cuando nos soñamos engañados, es que nosotros estamos siendo infieles...a veces la infidelidad no tiene porque ser carnal, no?

Besos!

Thiago dijo...

jaaj dios, eso si que es una pesadilla, pq es raro soñar con algo que tienes tan presente y no olvidemos que el está a tu lado, pero parece que tu mente rechaza una idea que se empieza a abrir camino... que te traiciona y trabaja de chapero...

parece que la frase final es liberadora, y es que al final jode, pero tb. es un alivio saber que no eres más que otro cliente, jaja

Bezos.

Anónimo dijo...

los sueños suelen ser parte de nuestro subconsciente que sale a borbotones cuando la mente se relaja... algo sera, quizas miedo a que se vaya o algo así, no?

Un beso cielo

Unknown dijo...

Greencha:
Hola... pues es muy cierto muchas veces la infidelidad no es carnal. El problema es que él (mi él) dice que si no es carnal pues no es infidelidad...

Thiago:
Pues la frase es liberadora y a la vez me deja pensando si siento esto entonces para que seguir?

alex:
Pues miedo a que se vaya no tanto, si no a que me engañe y pretenda ocultarlo, cuando uno siempre se da cuenta.